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La procrastinación es algo común, un mal de muchos. La mayoría hemos caído en ello alguna vez o lo tenemos por costumbre en los peores casos. Por qué lo hacemos ? A veces es debido a un desajuste emocional, lo dije nada menos que un experto en ello el doctor Tim Pychyl de la Universidad Carleton, Canadá. https://carleton.ca/psychology/people/timothy-a-pychyl/. Nada que ver con la creencia popular y generalizada de que se debe a la vagancia.
Cuando tu cerebro detecta que una tarea (como estudiar un tema denso o enfrentarse a un proyecto complejo) le va a suponer un esfuerzo emocional incómodo, activa el mecanismo de defensa y busca una vía de escape rápida y placentera (como mirar redes sociales o limpiar). Prefiere el alivio inmediato a largo plazo, aunque a ti te cueste un sofocón posterior. ( fuente: IA Google Gemini)
La peor parte de la procrastinación es el peaje mental que se paga por ceder, ya que luego llegan los sentimientos de culpabilidad. Y como no, el agobio final por no tener las tareas hechas a tiempo y tener que hacerlas a última hora.
Qué podemos hacer ? bueno sin pretensión de ser muy radical, sólo hay un momento bueno para hacer las cosas que es ahora. Aunque para los más enganchados a ella, existen estrategias probadas, como la regla de los dos minutos, que consiste en empezar la tarea y proponerse realizarla sólo por ese breve espacio de tiempo.
El primero en popularizar este concepto fue David Allen, el gurú de la productividad y creador del famoso método Getting Things Done (GTD).
En este artículo de la web de Vanity Fair, donde le entrevistan, explica:
¿Qué consejo le darías a alguien que se acerca al método GTD por primera vez?
«Empieza anotando lo que requiera tu atención en cada momento: pequeño, grande, personal o profesional, da igual. A continuación, empieza por decidir qué acción hay que emprender a continuación en cada una de esas cosas. Elige herramientas eficaces para capturar este tipo de pensamientos y entradas y crea buenas listas y recordatorios de las tareas y acciones que necesitas tener controladas». https://www.revistavanityfair.es/articulos/david-allen-entrevista-metodo-getting-things-done-productividad.
Por lo tanto, la clave está en simplificar nuestro día a día, convirtiendo las actividades que nos crean incomodidad y malestar, en subtareas más pequeñas y manejables que no nos agobien y podamos manejar sin esfuerzos maratonianos.
Desde este blog te proponemos, en primer lugar que reflexiones sobre las causas de generan esa incomodidad: conflicto de intereses (si estudio, duermo poco y mañana en el trabajo no rindo tanto) por ejemplo, y también te proponemos que busques una manera de enfrentarte a la procrastinación sin dejarte la piel, con cosas asumibles, sencillas y que busquen el equilibrio entre exigencia y superación personal.
Para finalizar, queremos saber, si te este tema es de tu interés, para profundizar en el en otros artículos del blog. Cuéntanos tu experiencia, estaremos encantados de leerte. Gracias. Un saludo.
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