
Es un acto de valentía personal, volver a estudiar después de haber colgado los libros diez o veinte años atrás. En tus primeros días, es probable que te preguntes: Dónde me he metido ? Sigue leyendo, no eres el único en el mundo, son miles los que hoy en día por diversas causas deciden retomar los estudios a una edad avanzada. La clave para superar estos días, es ir «calentando» ir retomando los hábitos que están relacionados con el esfuerzo intelectual: la lectura, la concentración, la comprensión de lo leído, …
A los 18, se estudia por qué es lo que toca! En la edad adulta se hace por vocación o por motivación para la superación personal y la mejora profesional. Tiene algunas ventajas empezar de nuevo en la edad adulta como: la capacidad de resolución, la madurez y la experiencia. Ahora sabes por qué estás aquí esta estudiando, has tomado una decisión consciente de su envergadura. Además tienes la capacidad de priorizar, y pensamiento crítico.
Para no caer en la frustración y el abandono, la primera quincena es necesario hacer un acercamiento gradual y renunciar a pegarse maratones desde el primer día. Se trata de calidad en el estudio no de cantidad. No es calentar la silla durante horas sin más, sin enfoque, ni objetivos claros.
Es ideal pactar con la familia unas horas, en las que te vas a dedicar únicamente a estudiar. Deja a un lado la culpabilidad que se siente de estar robandoles tiempo, no es cierto, tienes el derecho de reservarte unas horas al día para tu superación personal, con el tiempo estarán muy orgullosos de ti.
Te dejamos esta infografía a modo de resumen de las principales ideas plasmadas en el artículo.
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