el arte de estudiar

Blog sobre educación en castellano

Nunca te rindas.

Introducción:

Año tras año, miles de estudiantes universitarios adultos que retoman sus estudios se enfrentan a un momento crítico; Un instante de parálisis frente a la pantalla de sus ordenadores o con los apuntes cuando surge la duda: Sirvo yo para esto ? La tentación de tirar la toalla frente a las dificultades que nos parecen insalvables. «Tirar la toalla» ofrece un alivio inmediato, sin embargo, tras analizar los testimonios de estudiantes en foros de discusión, blogs de educación y aulas universitarias, la realidad es rotunda, la inmensa mayoría de quienes abandonan no lo hacen por falta de inteligencia, sino porque han caído en la trampa de sus propias excusas.

Si estás considerando dejarlo, es hora de examinar con honestidad los argumentos que te están llevando a tomar esa decisión, para ver si son excusas.

  1. « Es que no sirvo para estudiar o no me da la cabeza». Esta es la excusa más destructiva y común. No hay que confundir cansancio o falta de método con no ser capaz. La capacidad de aprendizaje no es un cualidad estática con la que se nace o no; es un músculo que se entrena. Cuando suspendes o te bloqueas, no estás demostrando incapacidad, sino que la estrategia que has usado no ha funcionado. Quizás te ha faltado dedicarle un poco más de tiempo, o has tenido muchas interrupciones que han impedido tu concentración para mayor resultado, etc…
  2. « Es que no tengo tiempo ni me da la vida «. Teniendo que conciliar vida laboral, personal y académica, la falta de tiempo nos parece el argumento perfecto. Pero eso rara vez es un problema de tiempo, más bien de gestión del tiempo. Estudiar no requiere disponer de tardes enteras durante la semana ni aislarse como un ermitaño, sino dominar las prioridades enfocadas en objetivos y metas SMART en sesiones de estudio de treinta minutos.
  3. «Es que el profesor lo hace imposible/ El sistema está desactualizado» Echarle la culpa al profesor o a la institución puede darte un consuelo temporal, pero te despoja de tu poder. Si el profesor no explica bien, tu responsabilidad es buscar recursos alternativos, tutoriales o grupos de estudio. Esperar a que el entorno sea perfecta para rendir es la receta del fracaso.
  4. «Es que hay personas exitosas que dejaron la universidad» Eso son casos excepcionales, no la norma. No hay mucho más que añadir.

Abandona la canción del «no puedo» y sustitúyela por «cómo puedo conseguirlo». Si sientes que la materia te supera, no necesitas tirar la carrera por la borda, necesitas ajustar tu método, pedir ayuda en tutorías, rediseñar tu horario o lo que convenga. El éxito académico es para los más perseverantes, no para los más brillantes. Recupera tu motivación inicial, y el control y demuestra de lo que eres capaz.

Dejanos tu opinión en los comentarios. Te leemos. Gracias por leer hasta aquí, un saludo.

Nota aclaratoria: En la redacción de este artículo se ha consultado con la IA Gemini.

Posted in

Deja una respuesta

Descubre más desde el arte de estudiar

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo

Descubre más desde el arte de estudiar

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo